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La evolución de la cerámica romana: de las ánforas al Terra Sigillata

La evolución de la cerámica romana: de las ánforas al Terra Sigillata

La evolución de la cerámica romana: de las ánforas al Terra Sigillata

La cerámica romana es uno de los patrimonios más importantes que se conservan de la época imperial. Gracias a los hallazgos arqueológicos y las investigaciones realizadas, se ha logrado conocer la evolución de la producción cerámica romana, desde las ánforas hasta el Terra Sigillata. En este artículo, hablaremos sobre cada uno de ellos y su importancia dentro de la cultura romana.

Ánforas

Las ánforas son los recipientes más antiguos que se conocen en la producción cerámica romana. Se sabe que estos objetos datan del Siglo V a.C. y eran empleados para el transporte y almacenamiento de productos como el vino, aceite y trigo. Estas piezas fueron de gran importancia económica, y fueron producidas en grandes cantidades.

Las ánforas tienen una forma característica, que las diferencian de otros recipientes cerámicos romanos. Poseen una parte superior más ancha que la inferior, con dos asas laterales que permitían su transporte y un cuello largo y estrecho que se utilizaba para su llenado y vaciado. La superficie de la ánfora era lisa, para permitir su fácil transporte.

En cuanto a la decoración, las ánforas más antiguas eran muy sencillas, pero con el tiempo se empezaron a decorar con escenas mitológicas y de la vida cotidiana. La técnica utilizada fue principalmente la pintura, y se destacó el uso del rojo y el negro.

Por su gran cantidad y uso, las ánforas son uno de los hallazgos arqueológicos más comunes y se pueden encontrar en todo el Imperio Romano, desde España hasta Oriente Medio.

Cerámica de cocina

La cerámica de cocina fue producida en gran cantidad durante el Imperio Romano. Se trata de un grupo de objetos cerámicos, entre los que se incluyen ollas, sartenes, fuentes, platos, entre otros. Estos objetos eran utilizados en la cocina y se distinguían por su función.

En la cerámica de cocina, se destacó el uso de técnicas como el modelado y la alfarería. La decoración de estos objetos de cerámica era muy simple, y se centraba en la forma y la funcionalidad del objeto.

La producción de cerámica de cocina fue una actividad muy importante en la economía romana, y se extendió por todo el Imperio. Gracias a la producción de estas piezas, se logró mejorar la técnica y los métodos de producción.

Terra Sigillata

El Terra Sigillata, también conocido como sigillata, es uno de los objetos cerámicos más importantes producidos durante el Imperio Romano. Se trata de un tipo de cerámica fina, fabricado entre el Siglo I a.C. hasta el Siglo III d.C.

El Terra Sigillata se caracteriza por su acabado liso y brillante, y su decoración en relieve. La técnica utilizada para su elaboración era muy precisa y consistía en moldear la pieza y luego decorarla con motivos geométricos o figuras humanas.

El Terra Sigillata era utilizado para la presentación de alimentos y bebidas en banquetes y fiestas. Esta cerámica era muy valorada, no solo por su belleza, sino también por la calidad de sus acabados, que la hacían resistente y duradera.

La producción de Terra Sigillata se concentró en algunas ciudades romanas como Arezzo y Pisa en Italia o La Graufesenque en Francia. Estos centros de producción permitieron que la cerámica fuera distribuida por todo el Imperio Romano.

Conclusión

La producción cerámica romana fue muy importante en la economía y la cultura del Imperio. Desde las ánforas antiguas hasta el Terra Sigillata, la producción cerámica evolucionó constantemente y permitió a los romanos crear objetos de gran belleza y durabilidad.

La cerámica permitió el almacenamiento y transporte de alimentos y productos, la creación de objetos de decoración y la presentación de comidas y bebidas en banquetes y fiestas. Gracias a la técnica y a los avances en la producción, la cerámica romana se extendió por todo el Imperio Romano y dejó un importante legado en la cultura occidental.